Mundo

Muere Niamh O’Brien, bailarina antes que esposa

Niamh O’Brien, bailarina irlandesa y esposa de Michael Flatley, murió a los 52 años. La noticia la confirmó el propio creador de Riverdance el lunes en redes sociales, con un mensaje que no dejaba lugar a matices: “Mi corazón está roto. He perdido a mi hermosa esposa, Niamh, y a mi mejor amiga”.

O’Brien falleció en paz en el Beacon Hospital de Dublín tras una enfermedad, según confirmó un representante de la familia. Había nacido en el condado de Meath y desde los tres años estaba metida en el baile irlandés, hasta el punto de quedar cuarta en el campeonato del mundo a los 17. Después dejó la competición y se subió a los escenarios: hizo el papel principal de Saoirse en Lord of the Dance y pasó por Riverdance, Feet of Flames y Celtic Tiger, todos los espectáculos que producía quien luego sería su marido.

Se casaron en 2006 en la iglesia de St Patrick, en Fermoy, condado de Cork, y llevaban veinte años juntos. Tuvieron un hijo, Michael St James. Flatley tiene 68 años y una carrera que convirtió un baile folclórico en un negocio global; O’Brien estaba en el escenario mucho antes de ser “la esposa de”, algo que buena parte de los titulares de estos días se empeñó en olvidar.

La familia pidió privacidad y respeto, y esta vez conviene hacerle caso. Detrás del cartel de un espectáculo que dio la vuelta al mundo había una bailarina que se ganó el sitio a base de talento, no de apellido. Se va a los 52, demasiado pronto, y deja un hueco que ningún titular va a llenar.