Latam

Messi ya juega a ser dueño de clubes

Messi se retiró de la selección argentina y ya tiene armado el negocio que viene después. El martes jugó su último partido con la albiceleste ante Benín, después de anunciar su salida tras el Mundial de 2026, que perdió contra España. Pero mientras el país discute qué hacer con su fútbol, el hombre que salió de Rosario con un balón bajo el brazo ya es dueño de cinco clubes en cuatro países.

Él mismo lo dijo: no se ve como entrenador. En enero de 2026 descartó esa salida, la más común entre las estrellas que se retiran, y apuntó a la gestión de clubes. El camino lo viene construyendo desde hace años. Tiene Inter Miami, donde cobra 28,3 millones de dólares garantizados y ya le prometieron una participación accionaria al colgar las botas, y compró o copreside Leones de Rosario, la Unió Esportiva Cornellà de Cataluña y, desde el 1 de octubre, el CD Eldense de Alicante, a la espera del visto bueno del Consejo Superior de Deportes. En Uruguay cofundó Deportivo LSM, que ya ascendió a la tercera división.

El fútbol es apenas una pata. Su colección de seis hoteles MiM entre Ibiza y Andorra pasó a manos de Meliá en noviembre de 2025, tiene línea de vinos, fragancias, locales de El Club de la Milanesa repartidos por Cataluña y ladrillo en Rosario y Barcelona. Forbes le puso 1.100 millones de dólares de patrimonio en junio, con unos 140 millones de ingresos al año entre canchas y negocios.

El detalle que pocos subrayan es dónde vive esa fortuna. La sociedad familiar que maneja todo, Limecu España 2010, trasladó su sede a Andorra en 2025. Messi se va del fútbol con un balón de oro bajo el brazo y una estructura fiscal en el país que menos cobra. Los que se quedan discutiendo cómo repartir la tarta harían bien en mirar hacia dónde se fue el que mejor sabía moverse en el campo.