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Nueva York declara emergencia por sarampión

Nueva York declaró un estado de emergencia por más de 100 casos de sarampión registrados en el estado este año, con más de mil dosis de la vacuna triple vírica administradas. La gobernadora, Kathy Hochul, firmó el lunes una emergencia por desastre estatal para reforzar los esfuerzos contra la enfermedad.

La medida estará vigente al menos hasta el 4 de noviembre y es la primera de este tipo en un estado desde que los casos empezaron a subir el año pasado. Hochul también amplió quién puede vacunar y hacer pruebas: ahora entran paramédicos, farmacéuticos y matronas, y las enfermeras pueden pedir análisis sin pasar antes por un médico.

El contexto es peor de lo que sugiere la cifra local. Estados Unidos vive su peor año de sarampión desde 1991, con cerca de 3.900 casos según los CDC. En Pensilvania, que limita con Nueva York, han muerto cinco personas y se han registrado más de mil casos, el mayor brote estatal en tres décadas. Las cinco muertes eran personas no vacunadas.

Ese último dato es el que debería abrir cualquier telediario, y no el decreto. Una enfermedad que se controlaba con una vacuna barata vuelve a matar gente en el país más rico del mundo, y el Estado responde con firmas, permisos y comunicados. No es que falten normas. Es que nadie convence a la gente de usarlas.

La política tampoco ayuda. Robert F. Kennedy Jr., secretario de Sanidad y activista antivacunas de toda la vida, ha aplaudido las reformas de Trump a las guías de vacunación, incluida una orden ejecutiva de agosto para espaciar la triple vírica contra el criterio de las sociedades médicas. Hace un mes les dijo a un grupo de antivacunas que tienen un amigo en la Casa Blanca.

Resultado: un gobierno que declara emergencias para una enfermedad que ya tenía solución y, al mismo tiempo, coquetea con quienes la desprecian. El ciudadano de a pie solo ve dos bandos gritándose y una enfermedad que no entiende de siglas. La burocracia nunca convenció a nadie de vacunarse, y a base de decretos tampoco lo va a lograr.