Libertad

Antigua apaga su pasaporte y pasa la factura

Antigua y Barbuda ofrece cerrar su programa de ciudadanía por inversión a cambio de que Bruselas pague la cuenta. El primer ministro Gaston Browne escribió el 30 de octubre a la comisaria europea Magnus Brunner para negociar el fin del CIP con un calendario y, sobre todo, con una cifra. La carta no pide perdón: pide dinero.

Los hechos son sencillos. En junio, la Comisión pidió a los cinco países caribeños que viven de vender pasaportes que cerraran sus programas para el 1 de junio de 2028. El argumento es la reforma del mecanismo de suspensión de visados, en vigor desde diciembre de 2025, que convirtió la simple existencia de un programa de ciudadanía por inversión en motivo suficiente para quitarle a un país el acceso sin visa al espacio Schengen. Ya no importa si el programa está bien gestionado. Importa que exista.

Y ahí está el negocio. Una vez que Bruselas decide que el problema no es la calidad sino la existencia, a estos gobiernos solo les quedan dos caminos: una salida ordenada y pagada, o un derrumbe sin un peso de compensación. Un pasaporte caribeño que pierde Schengen vale la mitad, así que pelearse por mantener el programa a costa del visado es una forma elegante de perder las dos cosas.

Browne entiende el juego mejor que sus colegas. Su carta pide una transición hasta finales de 2030, asistencia técnica y apoyo presupuestario, además de un estudio completo del daño fiscal y social del cierre. El CBI ha financiado infraestructura, deuda y la reconstrucción tras los huracanes; los bancos han prestado contra esos ingresos futuros y hay obras empezadas a medias. El primer ministro no se rinde: le presenta la factura a quien le está desmontando el negocio.

Los otros cuatro vecinos, Dominica, Granada, San Cristóbal y Nieves y Santa Lucía, están en la misma trampa y deberían moverse ya, mientras todavía queda algo que intercambiar. La Comisión espera respuestas para el 12 de noviembre y publica su próximo informe sobre visados en diciembre. Al que llegue tarde a esa mesa solo le quedará firmar la rendición sin condiciones.