Flávio Bolsonaro escapa y acusa fraude
El senador Flávio Bolsonaro reapareció desde Estados Unidos para decir que su derrota electoral fue un fraude. Lo hizo por una transmisión en vivo en sus redes, después de huir de Brasil con su esposa y sus dos hijas para esquivar una orden judicial que le exigía entregar los pasaportes.
El hijo del expresidente Jair Bolsonaro insiste en que el triunfo de Lula da Silva en la segunda vuelta es matemáticamente imposible y habla de un gol con la mano en las urnas. Prometió explicar las irregularidades muy pronto, aunque hasta ahora no ha mostrado una sola prueba que sostenga la acusación contra el proceso electoral.
En su mensaje llamó a sus seguidores a resistir desde el Congreso, que según él debe convertirse en una trinchera contra el gobierno. También pronosticó que Lula saldrá del poder antes de lo que muchos imaginan y comparó la economía actual con la que heredó Dilma Rousseff. Son casi sesenta millones de votos los que dice representar, y por eso no descarta volver a disputar el poder antes de tiempo.
La fuga tiene trama. Según la prensa brasileña, salió del país con pasaporte italiano y un vuelo de 150.000 dólares, en medio de una investigación por presunto lavado de dinero. Brasil ya citó a la encargada de negocios de Argentina para que dé explicaciones, y el presidente del Tribunal Electoral le respondió públicamente que sus denuncias de fraude no se sostienen.
Lo de siempre, en versión tropical. Cuando el resultado no le gusta a la élite, la respuesta no es aceptar la derrota sino buscar un pasaporte europeo y acusar a las urnas. La diferencia es que esta vez el perdedor no está en el llano arengando a la multitud, sino a kilómetros de distancia, cómodo, transmitiendo por internet. La patria se defiende mejor desde el extranjero, parece.

