Libertad

Turquía revoca 1.070 ciudadanías compradas

Turquía quiere quitarle la nacionalidad a 1.070 personas más. El ministro de Justicia, Akın Gürlek, anunció el lunes que se abrieron expedientes para revocar ciudadanías compradas con ventas de inmuebles falsas. En el mismo operativo cayeron 72 detenciones y 30 empresas quedaron bajo administración judicial.

El mecanismo era viejo y simple. Tres constructoras, Gül İnşaat, Beyaz İnşaat y LİV İnşaat, inflaban el precio de propiedades baratas para que el comprador extranjero pasara el umbral de inversión y se llevara el pasaporte. La policía revisó 734 compras y clasificó 274 como amañadas. Con los familiares dentro, esas operaciones hicieron ciudadanos a 1.070 personas por un valor que el Gobierno calcula en unos 72 millones de dólares.

No es un caso aislado. En agosto, la primera oleada del mismo expediente, la de la constructora Babacan İnşaat, tumbó 687 ciudadanías y dejó 72 detenidos en 16 provincias. Ese mismo día el Ministerio del Interior admitió que había cancelado 6.134 ciudadanías en todo el programa. Entre las dos causas judiciales ya suman 1.757 personas, sin que nadie haya aclarado cuánto se solapan las listas.

Y aquí está lo que los folletos no cuentan. De esas 6.134 hay 743 personas ligadas a 263 inversores señalados por la policía y el servicio de inteligencia por seguridad nacional y orden público, sin que la fiscalía les impute fraude alguno en su inversión. El abogado Aran Hawker lo dice con franqueza: te dejan vender tu inversión y no perder el dinero, lo cual, comparado con otros programas, es casi un favor.

Quien compra un pasaporte no compra un derecho, compra un contrato que la otra parte puede romper cuando le convenga. Turquía cerró los agujeros de tasación en 2024, subió el umbral a 400.000 dólares en 2022 y ahora revisa archivos viejos. La lección es la de siempre: si tu nacionalidad depende del humor de un ministerio, no tienes nacionalidad, tienes alquiler.