El ejército de WhatsApp que devolvió Brasil a Lula
De 60.000 seguidores a casi once millones en tres semanas. Ese es el salto del canal de WhatsApp “Ejército de Lula”, la máquina que el diputado André Janones montó en abril y que el propio presidente llamó a agradecer el domingo por la noche. Lula ganó la segunda vuelta con más del 51 % de los votos, más de 64 millones de apoyos, y fue su general de 42 años quien movió el ejército.
Janones viene de una familia humilde de Ituiutaba, en el interior de Minas Gerais, y llegó al Congreso en 2019. Nadie en Brasilia le habría dado un peso cuando asumió la tarea imposible de remontar el favoritismo de Flávio Bolsonaro tras la primera vuelta. Nadie lo había conseguido desde el fin de la dictadura en 1985. Lo logró sin mítines de masas y sin comprar espacio en televisión, a base de vídeos selfi y arengas repartidos por un canal de difusión gratuita.
El método da un poco de miedo cuando uno lo mira de cerca. “¡Explote Brasil!”, gritaba subiendo el tono y agitando el brazo, mientras ordenaba a sus seguidores distribuir la propaganda a favor de Lula y en contra de Bolsonaro. Una estudiante de 18 años, Sofía Vaz, lo resumió sin filtro: “Él ordenaba explotar y nosotros hacíamos lo que pedía”. Eso, en cualquier manual de sociología, tiene nombre y no es precisamente un club de lectura.
Lula celebró el invento. Dijo que su ejército “será el mayor ejército democrático del mundo” y admitió que Janones tuvo un papel exponencial para levantar cada mañana, cada tarde y cada noche la moral de las tropas. Un político de 80 años que acaba de estrenar su primer celular no debería presumir de ejército, aunque sea digital. La palabra escogida dice mucho de la salud de la democracia brasileña.
Lo más incómodo es que la izquierda pasó años denunciando las granjas de bots y las campañas sucias de la derecha en redes. Al final resultó que, cuando la herramienta funciona, cada uno la usa para lo mismo. Ganó quien mejor supo mover el rebaño, no quien presentó mejores ideas. Y en ese juego, el votante medio solo pone los dedos para reenviar lo que le llega por WhatsApp.

