Una grúa se cae encima de São Paulo
Una grúa de gran tamaño se desplomó sobre una avenida de São Paulo después de que un tren del monorriel la golpeara. El aparato cayó el sábado 24 de octubre sobre la avenida Professor Luiz Ignácio Anhaia Mello, en la zona este de la ciudad, junto a la estación Camilo Haddad de la línea 15-Prata. Un peatón y un motociclista habían pasado por ese tramo segundos antes.
La secuencia deja mal cuerpo. La grúa salió de un patio de una empresa privada y quedó apoyada sobre la estructura elevada por la que circula el monorriel. Poco después pasó el tren, la golpeó y el conjunto se vino abajo sobre la calle, llevándose por delante coches aparcados, ramas y cables eléctricos. Los bomberos llegaron con seis vehículos y dos motos a las 11:47 de la mañana.
El operario se salvó de milagro: saltó de la cabina y se lesionó un pie. Entre los pasajeros del tren no hubo heridos, lo cual dice bastante del azar y poco de la seguridad del sistema. La línea 15-Prata quedó funcionando a medio gas, con trenes más lentos y más espaciados mientras desenergizaban un tramo y revisaban la estructura.
La hipótesis que manejan las autoridades es que el pavimento del patio desde el que salió la grúa se hundió y el vehículo perdió estabilidad. La Policía Civil abrió una investigación por lesión corporal culposa, la figura que usan cuando nadie quiso hacer daño pero alguien acabó herido. La empresa Grupo Cortesia pidió disculpas y prometió colaborar.
Así funciona el milagro brasileño. Una grúa mal apoyada, un tren que llega justo cuando no debe, una avenida que se cae encima de los coches y todo el mundo agradecido porque no hubo muertos. Nadie revisa el patio hasta que el patio se hunde, y si el peatón hubiera pasado cinco segundos más tarde hoy estaríamos contando otra historia.

