El pasaporte ya se vende como una franquicia
Apex Capital Partners se comió a Peck & Nascimben Global, la firma de Zúrich que vende ciudadanía de Sierra Leona y Santo Tomé y Príncipe. El anuncio lleva fecha del 13 de octubre y no hace falta leerlo dos veces: el negocio de los pasaportes ya funciona como las franquicias de comida rápida. Unos compran, otros venden y el producto sigue siendo el mismo.
Marko Peck, fundador de la firma absorbida, pasa a ser vicepresidente de Apex con efecto inmediato. Nuri Katz, dueño de la casa compradora, lo explicó sin ponerse colorado: el sector “está para consolidarse”. Traducido, sobran intermediarios y conviene quedarse con la cartera de los demás. Apex no mantendrá viva la marca Peck & Nascimben, solo se queda con las licencias de los dos países africanos y con los clientes que venían con ellas.
El precio no se dice, porque según Katz es “una cifra confidencial” pagada con fondos propios. El detalle que importa es otro: Apex compra licencias africanas mientras se prepara para la llegada de Argentina. Su dueño dice que el programa argentino es “un cambio de juego” para el sector, y su firma forma parte del consorcio de cinco empresas que asesora al gobierno en el diseño.
El equipo de Milei dice que las solicitudes abren en el cuarto trimestre de 2026, y el ministro de Economía, Luis Caputo, lo confirmó el 2 de octubre: contribución no reembolsable desde 350.000 dólares o un bono del Estado por 800.000. El camino no está limpio. El 30 de junio la Cámara Nacional Electoral anuló el decreto que creó la vía de inversión, el Ejecutivo pidió a la Corte Suprema que lo revierta y la oposición presentó proyectos en las dos cámaras para prohibir el negocio.
La consolidación no es solo de Apex: esa misma semana CitizenX compró NTL Trust. Cuando el Estado vende nacionalidad y las empresas se fusionan para revenderla, conviene tener claro qué es un pasaporte. Un papel con escudo en la portada y una factura detrás.

