Latam

La influencer que heredó el negocio de la cocaína

Paula Simões, 33 años, detenida el 17 de septiembre en la Operación Eredità. La brasileña exhibía en redes una vida de lujo y, según la Policía Federal, se hizo cargo de parte de los negocios de su marido cuando este fue detenido en 2019. El negocio no era una tienda. Era cocaína camino de Europa, con la ‘Ndrangheta calabresa al otro lado.

El esposo se llama Patrick Assisi. Él y su padre, Nicola, fueron localizados en 2019 escondidos en Praia Grande, en la costa de São Paulo, señalados como integrantes de la mafia calabresa. A partir de ahí, según la investigación conjunta de Brasil e Italia con apoyo de Interpol, familiares y gente cercana mantuvieron la maquinaria andando. Entre ellos, según el programa Fantástico, la propia Simões.

Lo que llama la atención no es el lujo del feed, sino el papel que ocupó. El delegado Eduardo Verza lo resumió sin adornos: según las reglas de la mafia, las mujeres no suelen tener un papel tan destacado, pero en este caso sí lo tenían. La organización que presume de tradición y códigos también hace sitio cuando la persona que trae el dinero funciona. El machismo de la ‘Ndrangheta tiene excepciones cuando hay que cobrar.

En el mismo golpe cayó Patrick Raasch Cardoso, abogado que había defendido a los Assisi y al que se señala por coordinar envíos de cocaína de Brasil a Europa. También Franklin Rodrigues de Oliveira, alias BXX. Un abogado de los propios acusados dentro de la red no es una casualidad, es un modelo de negocio. Cuando el sistema judicial forma parte del organigrama, la línea entre defender a un cliente y trabajar para él se borra.

La cuenta de Instagram no era el negocio, era el escaparate. Y el escaparate, como todos, estaba montado para que nadie mirara detrás.