Libertad

Quebec cierra la puerta a la inmigración de fuera

El Parti Québécois ganó las elecciones del 5 de octubre y ya tiene plan: congelar la inmigración que llega de fuera. Su líder, Paul St-Pierre Plamondon, prometió un moratorio que solo dejará entrar como residentes permanentes a los inmigrantes económicos que ya vivan en la provincia. Traducción: menos pasaportes nuevos mientras haya temporales a medio camino.

El plan, presentado el 29 de agosto, mantiene el freno hasta que se recorte a la mitad la inmigración temporal. Además ponen un techo de 35.000 admisiones permanentes al año, frente a las 45.000 que fijaba el gobierno saliente. El PQ gobernará en minoría con 59 de los 127 escaños, así que necesitará votos ajenos para sacar la ley adelante.

En el centro de todo está el QIIP, el programa de inversores de Quebec, reabierto en enero de 2024. Pide meter un millón de dólares canadienses en un fondo garantizado a cinco años, donar otros 200.000 que no se recuperan y demostrar dos millones de patrimonio, con francés nivel 7. El premio no es la residencia directa: primero dan un permiso de trabajo de tres años y obligan a la pareja a pasar doce meses en la provincia.

Patrick McCarthy, del intermediario autorizado Sherbrooke Street Capital, ve el programa como una de esas palancas que el nuevo gobierno querrá cuidar, porque según él llena las arcas de las pymes sin costarle un peso al contribuyente. Le conviene decir eso, claro, porque vive de gestionar el chiringuito. Los políticos venden la puerta cerrada y luego dejan la ventana abierta para el que pague. Siempre funciona igual.