Libertad

Bruselas legisla lo que no entiende

Un abogado maltés con veinticinco años en el negocio lo dijo sin anestesia: su mayor riesgo no es el mercado, son los burócratas de Bruselas. James Muscat Azzopardi, socio de Muscat Azzopardi & Associates, lo resume en una frase que debería pegarse en la puerta de la Comisión Europea: funcionarios que no saben nada del sector deciden sobre él basándose en supuestos completamente falsos.

El hombre lleva en esto desde 1998, cuando nadie hablaba de migración de inversión. Era trabajo con clientes privados de alto patrimonio, y el negocio de la movilidad creció solo, a medida que la gente con dinero empezó a preguntar cómo protegerse de gobiernos cada vez más creativos con los impuestos.

Dos cosas llaman la atención de su diagnóstico. Una, que los estadounidenses, que durante años ni aparecían por este mercado, ahora buscan segunda residencia o pasaporte con una seriedad que él mismo no habría predicho. Y dos, que quien sobrevive no es el más listo, sino el veterano que aguantó cada ciclo, cada marcha atrás política y cada campaña de prensa en contra.

Que alguien que asesora a millonarios sobre dónde vivir diga que su enemigo es un funcionario de despacho y no un competidor debería hacer pensar. Quien nunca ha vendido nada legisla sobre todo, y después se sorprende de que el dinero se vaya a otro sitio.