Paraguay sube el precio a su residencia
Paraguay estrenó el 17 de abril de 2026 el Investor Pass, una vía premium que entrega residencia permanente directa a cambio de inversión. Es el mismo camino que recorrió Panamá: lanzar un visado caro para los que traen capital y, poco a poco, apretar el barato para los que solo querían vivir tranquilos. El analista Mikkel Thorup lo dice sin rodeos: el gobierno quiere trabajo, dinero y conocimientos, y la residencia temporal barata no le da casi nada de eso.
El cálculo es simple. La residencia temporal pide papeles y tasas bajas, sin exigir inversión. El que la consigue puede estar fuera del país hasta doce meses seguidos dentro de los dos años. Es decir, puede tener el papel y no pisar el país más de lo justo. Los gobiernos odian eso, porque no les factura. El Investor Pass llega con cuatro categorías de inversión y, con ellas, con la expectativa de que el residente ponga algo en la mesa.
Nada de esto es nuevo. Los programas migratorios se diseñan como política económica, no como caridad. El problema es que los que entran primero, con el visado barato, son los que se comen la subida después. Panamá ya lo hizo. Paraguay empezó en abril. El que tenga la residencia provisional y esté esperando los dos años para pedir la permanente haría bien en no dormirse.
Que nadie se engañe con el cuento del paraíso fiscal. El paraíso existe mientras le conviene al que cobra los impuestos. El régimen territorial, la estabilidad y el costo de vida bajo son las razones por las que la gente elige Paraguay, y son también las razones por las que el país empieza a mirar con otros ojos a quien llega sin inversión. El que quiera el pasaporte tendrá que pagarlo, tarde o temprano.
La moraleja: cuando un país te ofrece el paraíso a precio de liquidación, mira cuánto tarda en subirte la cuenta. Los baratos de hoy son los caros de mañana, y el que se durmió esperando el descuento termina pagando la diferencia.

