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Tres culpables por los surfistas asesinados en México

Tres hombres fueron declarados culpables este viernes por el asesinato de dos hermanos australianos y su amigo estadounidense durante un viaje de surf en Baja California. Jesús Gerardo García, Irineo Francisco y Ángel Jesús dispararon a Callum y Jake Robinson y a Jack Carter Rhoad y luego tiraron los cuerpos a un pozo tras un robo chapucero, en 2024. El caso conmocionó a México y dio la vuelta al mundo.

Los condenados llevaban más de dos años en prisión preventiva y también fueron hallados culpables de robo con arma y robo de vehículo. La sentencia final la anunciará en los próximos días el juez Raúl Hernández. La fiscalía de Baja California pide 210 años para cada uno, una cifra que en la práctica es más una declaración de intenciones que una condena que alguien vaya a cumplir entera.

El relato de Ary Gisell Silva Raya, ex pareja de García, resultó clave. Contó que él le confesó haber llegado a la tienda donde dormían los turistas con una pistola del 9 milímetros, que las víctimas empezaron a lanzar sus pertenencias para defenderse y que una de ellas le rogó por su vida sin que el atacante hiciera caso. Ella ya fue condenada a 20 años en 2025 por robo agravado.

Los padres de los Robinson, Martin y Debra, hablaron fuera del tribunal. Dijeron que el veredicto es un momento significativo en un largo y doloroso camino y que sus hijos tenían toda la vida por delante. Callum, de 33 años, intentaba ser jugador profesional de lacrosse en Estados Unidos; Jake, de 30, era médico y había ido a visitarlo dos semanas antes de morir.

Tras los asesinatos, la comunidad surfista de Ensenada se echó al mar a protestar por la inseguridad del estado, formando un círculo con las tablas y dejando flores en el agua. Tres años después, la justicia llega, pero nadie devuelve a los chicos. Ese es el problema de fondo: en materia de seguridad, la respuesta siempre termina en un tribunal y casi nunca en una política.